Y AHORA LOS DERECHOS HUMANOS

La Hora

14 de marzo de 2013

 

Hay mecanismos que la comunidad internacional ha encontrado importantes, en algunos casos imprescindibles, para proteger a los ciudadanos respecto del abuso que sus propios gobiernos pueden cometer contra ellos, asegurando que exista la capacidad de estos ciudadanos de poder acceder a esta justicia, sin que la presión de los gobiernos se ejerza de tal manera que esa justicia nunca llegue.

 

En el caso de la normativa interamericana, uno de los más importantes instrumentos para defender a los ciudadanos comunes frente al poder que ya de por sí tienen los gobiernos de los países, ha sido la creación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que ha tenido una positiva actuación en buena parte de nuestros países, cuando de defender los derechos humanos se trata.

 

Esta necesidad ha surgido frente a la constatación de la fragilidad de los ciudadanos frente al poder de los estados, y en este sentido el Sistema Interamericano de Derechos Humanos ha ejercido un indudable liderazgo, siendo puesto como ejemplo a nivel mundial.

 

Los vientos que, desde hace más de una década, soplan en América Latina, hacen que la existencia de gobiernos de corte autoritario, cada vez más poderosos, dueños de una maquinaria comunicacional puesta a su servicio, que han logrado además consolidarse como parte de organismos multilaterales de reciente creación,  quieran modificar el Sistema Interamericano de Derechos Humanos, lo que ha hecho que se levanten voces de alerta desde los más diversos sectores, ya que una injerencia de los gobiernos en su manejo y financiamiento, desvirtuaría totalmente la existencia de este sistema y de la Comisión que ha sido el brazo ejecutor del mismo.

 

El tema de los derechos humanos, que ha tenido tan largo tiempo de consolidación, corre el riesgo de ser desmantelado, o al menos maniatado de tal manera que se vuelva ineficiente para cumplir con la esencia misma de su existencia.

 

En estos tiempos de cambios, hay muchas personas que se dejan llevar por una especie de moda o manía de que todo cambio es bueno, la historia misma de la humanidad nos demuestra que esto no es así, no todo cambio es bueno, no toda modificación lleva a la consecución de los fines propuestos. Los totalitarismos se consolidan sobre la base de cambios anunciados que sirven para recortar las libertades individuales, los derechos de las personas a protestar y a ejercer la resistencia.

 

 

 

ROSALÍA ARTEAGA SERRANO.