Premiamos a los mejores

El Tiempo

14 de abril de 2014

Cuando se trata de otorgar estímulos a quienes se hacen acreedores a un reconocimiento por su trabajo, por su trayectoria de vida, por sus consecuciones; el alma y el sentimiento de quien los entrega, sufre las mismas emociones que aquellos que los reciben.

 

Eso ocurrió, la semana pasada, durante la entrega de las estatuillas NOUS a personalidades e instituciones tanto nacionales como institucionales que los recibieron, ante el aplauso de cientos de asistentes que se dieron cita para participar de la mayor fiesta de los maestros.

 

Así, fue muy emotiva la entrega de estos reconocimientos a personas como Ricardo Williams, el cantautor quien como respuesta al premio cantó de manera espontánea, algunas estrofas que conmovieron hasta las lágrimas a los asistentes; como cuando la policía carioca Priscilla de Oliveira, la pacificadora de las favelas, recibió la presea ataviada con su uniforme policial, o cuando el representante de la fundación Odebrecht, su director Mauricio Medeiros habló para agradecer el homenaje con palabras sentidas explicando el trabajo de la fundación en el estado de Bahía.

 

Ernesto Rodríguez, el creador del Festival de Cuentos de los Silos, en Tenerife, las islas Canarias, no encontró forma más adecuada de agradecer que recitando unos versos, con voz profunda y conmovida; su trabajo en animación a la lectura y recuperación del valor de la palabra es ciertamente fecundo.

 

El director de la orquesta de materiales reciclados de Cateura, Paraguay, Favio Chávez, quien hace un trabajo magnífico rescatando niños y jóvenes de la zona del botadero de basura y convirtiéndolos en músicos aplaudidos a nivel universal, fue también aplaudido por el público asistente al evento de premiación del VI Concurso Nacional y I Internacional de Excelencia Educativa.

 

La Junta de Beneficencia de Guayaquil, representada por su Administrador General, don Armando Baquerizo, recibió el homenaje por su trabajo educativo, a pesar de que es más conocido lo que hacen en el ámbito de la salud.

 

El padre Juan Botasso recibió el premio, su trabajo silencioso en las comunidades amazónicas, su permanente labor por la cultura y la educación son relevantes para el país y para el mundo académico internacional.

 

Otro hombre que ha construido institucionalidad a través de la investigación y la educación es Plutarco Cisneros, en el Instituto Otavaleño de Antropología y en la Universidad de Otavalo, por ello se hizo acreedor al NOUS, al igual que el gran maestro de la acuarela ecuatoriana, Oswaldo Muñoz Mariño.

 

Los maestros finalistas participantes en el concurso, de Ecuador, Colombia, Perú y Guatemala, ataviados con sus togas y una innegable expectativa, fueron también las estrellas de la noche.

 

Las emociones a flor de piel, las lágrimas, fueron características de esa noche de gala en la que FIDAL, premió a la excelencia y se comprometió a seguir trabajando en un proyecto de por vida en pro del mejoramiento de la educación.

 

 

ROSALÍA ARTEAGA SERRANO