TANTAS COSAS.....

La Hora

13 de noviembre de 2012

 

Tantas cosas suceden todos los días, tantas sobre las que nos gustaría hablar o comentar, que hoy he decidido tomar algunas, las que probablemente más me impactan, para referirme a ellas en corta relación.

 

La muerte de un cantante que llenó muchas horas de solaz con sus baladas románticas,  y que nos trae recuerdos amables es una de ellas, ya no está Leonardo Favio, el de Fuiste mía un verano, o Ella ya me olvidó, polifacético personaje que deja un vacío no solo en su natal Argentina sino en toda la América Latina. Se cumple nuevamente el ciclo de la vida, el que nos aleja de quienes admiramos o conocimos o nos tocaron de alguna manera.

 

La renuncia del candidato Auki Tituaña a la vicepresidencia de la república, nos deja también el sabor de que se le está quitando a una persona valiosa una oportunidad de servicio público, se siente por un lado el sabor del discrimen, pero también el de que las rencillas al interior del movimiento indígena son evidentes y virulentas.

 

La forma en que se ha manejado el caso Duzac, cuando las responsabilidades parecen no esclarecerse ni realmente establecerse las culpabilidades de la entrega de dineros públicos sin las garantías debidas, ponen otra vez en la mira la objetividad de la justicia y también la actuación de un Congreso que no cumple las funciones para las que específicamente fue concebido, esto es: legislar y fiscalizar.

 

Los desahucios en España y en otros países Europeos, ponen de relieve cada vez más el tema de la falencia de políticas económicas, la persistencia de los problemas sociales bajo el barniz de soluciones que no benefician a todos y dejan ver el lado más doloroso de la gente que se queda sin hogar, sin protección, sin nada más que sus lágrimas y su voz de protesta que la mayoría de las veces cae en oídos sordos.Y finalmente, un tema recurrente en el país en los últimos años, que tiende a agravarse conforme avanza el llamado socialismo del siglo XXI y  que no es patrimonio exclusivo del Ecuador sino de todos los países que han abrazado este neopopulismo dictatorial plebiscitario, me refiero al caso del diario La Hora, nuevamente enjuiciado y perseguido porque no ha querido claudicar en el ejercicio de la libertad de expresión.

 

Mi solidaridad con este medio que generosamente me abre las puertas y con sus directivos.

 

 

 

ROSALÍA ARTEAGA SERRANO.