SANA ENVIDIA CARNAVALERA

La Hora

Febrero-2016

 

En muchos lugares del mundo estamos celebrando el feriado de carnaval, con todo lo que esto trae consigo de diversión, de fiestas, de delicias gastronómicas, de desfiles, de máscaras y hasta de desenfrenos, sin embargo de ello, hay sectores que trabajan, que se empeñan en labrar un futuro mejor, por ello hablamos aquí del recientemente firmado acuerdo del TPP, el Acuerdo de Asociación Transpacífico, que se está haciendo una realidad y que es considerado el más importante que se ha firmado en el mundo,  por los países participantes, por la cantidad de gente que representan y por la envergadura económica que tiene y que va a implicar a futuro.

 

El acuerdo se firmó en Auckland, en Nueva Zelanda, y en él tomaron parte países enormes como Australia, Canadá, Estados Unidos, México, otros grandes como Malasia, Nueva Zelanda, Perú, Japón, Vietnam y aún otros más pequeños como Brunéi y Singapur.

 

La constitución de este imponente mercado, significará para las empresas de estos países, para sus ciudadanos, un abrirse de puertas para mercados gigantescos, con posibilidades enormes para la circulación de productos, seguramente todos los países van a sacar provecho de esta asociación; en el caso de América del Sur, la ventaja la va a tener el Perú, que ya ha demostrado su capacidad de generar alianzas y de colocar sus productos, hablamos fundamentalmente de los agrícolas y pesqueros, en las más diversas latitudes, que van indudablemente precedidos del prestigio gastronómico bien ganado que ha ido cimentando en los últimos tiempos.

 

Mientras tanto, ¿qué hace el Ecuador en este sentido? Con una errática política externa, sin una verdadera planificación que mire más allá de los intereses políticos de momento y que trabaje con decisión en lo que verdaderamente necesita el país para posicionarse en mercados que nos son interesantes y que pueden abrir las puertas para nuestra producción, en estas épocas en las que los precios del petróleo se han ido al suelo.

 

Por ello hablamos de una sana envidia, porque sentimos que el Ecuador está dejando pasar por su lado el tren del progreso, porque en lugar de trabajar en alianzas que  nos beneficien, anda propugnando una ideología trasnochada y que nos lleva al abismo de la inoperancia como Estado y a la falta de oportunidades para sus habitantes.
 

 

ROSALÍA ARTEAGA SERRANO.