EL DERECHO A RESISTIR

La Hora

20 de mayo de 2015

 

La capacidad de los seres humanos, de las instituciones, de las empresas, de resistir aquello que consideren lesivo a sus intereses, es una garantía ciudadana; es la facultad de oponerse ante la intemperancia, la arrogancia, el abuso del poder.

La jerarquía de este derecho está dada por la propia norma Constitucional, la que en sus artículos 98 y 111 consagran el derecho no sólo a la resistencia, sino también a la oposición; pero  sobre todo por la necesidad de precautelar a los más débiles y siempre habrá debilidad de los ciudadanos frente al poder estatal, máxime si el poder es concentrador.

En el ejercicio de este derecho, de esta facultad, es que diario La Hora, ha declarado su resistencia ante una actitud y una multa que resultan lesivas al ejercicio de la libertad de expresión, y ante la decisión de autoridades que están haciendo muy poco caso de la propia Constitución en base a la cual fueron creados una serie de organismos y de instancias y que solamente pueden tener legitimidad si es que se ajustan a esos mandatos constitucionales y se transforman en verdaderos defensores de la población a la que dicen servir.

La sumisión absoluta de unos poderes frente a otros constitutivos del Estado,  desfiguran la democracia, la transforman en una especie de autocracia que dice muy poco a favor de quienes se someten y desvirtúan la razón misma de la creación de un sistema de pesos y contrapesos que tienen a equilibrar la balanza que garantice la existencia de una verdadera democracia.

Mi solidaridad con este medio de comunicación, con sus directivos, con quienes hacen un esfuerzo diario por mantener medios de comunicación independientes, pluralistas y no sometidos al imperio de una sola voluntad.

 

 

 

ROSALÍA ARTEAGA SERRANO.