POR QUÉ NO A VENEZUELA?

La Hora

19 de junio de 2014

 

Durante todos estos meses pienso en la situación de nuestra querida y hermana república de Venezuela, en la que tantos amigos hemos cultivado a lo largo de los años, de donde tantos buenos recuerdos he gozado. Un país dotado de una magnífica naturaleza, con gente alegre, emprendedora, digna de un mejor futuro que el que están viviendo en estos momentos.
 
Las noticias que nos llegan son alarmantes, y no solo desde el punto de vista económico que aparece como catastrófico, con una inflación galopante, que afecta a todos, pero sobre todo a las clases populares, con escasez de productos de primera necesidad, con filas para obtener alimentos, con un deterioro grave en la calidad de vida; pero lo más preocupante son los enfrentamientos protagonizados sobre todo por sus estudiantes, por sus jóvenes, que ya no resisten lo que está ocurriendo con su país y con su futuro.
 
Hay muertos, hay detenidos, los líderes de la oposición están perseguidos, unos en la cárcel, otros en el exilio, los organismos internacionales han demostrado su falta de capacidad de acción y los jefes de estado de los países latinoamericanos demuestran su solidaridad solo para con un gobierno que se ha revelado como incapaz para sacar a su propio país de la crisis, pero no para con un pueblo que está agotado de sufrir.
 
Por qué a Venezuela, nuestro hermano país, no llegan las misiones de los organismos de derechos humanos para testimoniar realmente lo que está pasando? Por qué no hay pronunciamientos de los países vecinos de América Latina, porqué no hay investigaciones serias de lo que ocurre con una oposición que lo único que intenta es manifestarse de manera pacífica y son repelidos con brutalidad por las fuerzas gubernamentales?.
 
Son tantas las preguntas que no tienen respuesta, o que más bien tienen una única establecida por la solidaridad entre gobiernos similares, pero no entre pueblos y hermanos
  

 

 

ROSALÍA ARTEAGA SERRANO.