¿POR QUÉ EL MALTRATO Y LA PROVOCACIÓN?

La Hora

Marzo-2016

 

En los últimos días, y no solamente por parte del presidente de la República, sino por parte de otros funcionarios de Estado, incluyendo el inefable ministro de defensa, ha existido una reiterada provocación a quienes hacen la noble institución de las Fuerzas Armadas Ecuatorianas, con manifestaciones repetitivas que cuestionan el orden jerárquico así como su intervención en diversos aspectos de la vida nacional.

 

Cabe reiterar que la esencia de las Fuerzas Armadas, en cualquier país del mundo, tiene que ver con la jerarquía, con el orden, con la disciplina, de lo contrario perderían su condición de tales, y por ello, las órdenes que dan los superiores no se cuestionan, no puede existir el principio de la deliberación, como cuando se está en acciones de guerra. Por supuesto, existen los tratados, los convenios, los derechos humanos, que norman el accionar de los soldados.

 

¿Qué intencionalidad se esconde detrás de la provocación para enfrentar a la tropa con sus superiores? ¿Hacia dónde va el insistir en revisar cada una de las acciones de quienes tienen posición de mando frente a sus subordinados?

 

La verdad es que en todo esto no podemos ver más que provocaciones que luego serán interpretadas al antojo de quienes están gobernando el país, y que sienten ya el peso del descontento, no solamente ante la evidente falta de recursos, después de la farra de dispendios, sino también ante el estilo del gobierno, ante la prepotencia y la falta de consecuencia con los actos que se han ejecutado.

 

No debe el gobierno, por su propio interés, el hacer que los sentimientos y el pundonor de quienes han sabido defender a la patria, entre en ebullición. El Ecuador tiene una vocación pacífica, todos los ecuatorianos valoramos como uno de nuestros mejores patrimonios, un clima de paz, de no confrontaciones ni de luchas internas.
 

 

ROSALÍA ARTEAGA SERRANO.