POR FIN LO TÉCNICO

El Tiempo

3 de febrero de 2015

 

Cuando hace más de 20 años me tocó el honor de ejercer funciones como Ministra de Educación, Cultura y Deportes, uno de los énfasis que se puso en la administración de la educación ecuatoriana, fue el de fortalecer la educación técnica y tecnológica; convencidos como estábamos en el equipo de trabajo que lideraba el ministerio, de que la educación universitaria no era la única respuesta a los afanes de mejoramiento y de progreso de los jóvenes ecuatorianos y de sus familias.

En este sentido, a través del denominado proyecto MEC-BID, nos dedicamos a construir infraestructura para los colegios técnicos públicos, pero no solamente eso, sino también a capacitar a los profesores y a encontrar la vocación de la región en la que estaban asentados estos establecimientos, con el objetivo de fomentar y aprovechar esa vocación en la instrucción que se daba a los estudiantes; así, si el territorio se dedicaba a la actividad agrícola, ganadera, turística, etc, de la misma manera se ponía énfasis en esos temas dentro de la malla curricular de esos colegios técnicos.

Se invirtieron importantes recursos del estado en ese proyecto, uno de los simbólicos dentro de la administración del gobierno; inclusive se importaron o se construyeron maquinarias adecuadas para cada uno de ellos y se batieron récords en la edificación de modernas instalaciones educativas, sin embargo, como es tan frecuente en este país, las sucesivas administraciones ministeriales, dejaron de prestar atención y no dieron continuidad a estos proyectos, cayendo algunos de ellos en la incuria, dejando de funcionar o permaneciendo en el limbo e inclusive entorpeciendo su marcha, ya que al ser emprendimientos los que se generaban al interior de estos colegios técnicos, se necesitaban administraciones gerenciales en la parte productiva.

El tiempo nos ha venido a dar la razón, ahora escuchamos al actual ministro de educación hablar sobre la importancia de la educación técnica, y se pone énfasis también en la autogestión financiera, con la prestación de servicios. Qué bueno que se tomen estas decisiones!. Qué lástima que se haya perdido tanto tiempo!, cuando inclusive a las universidades se les ha impedido de hacer autogestión para su financiamiento y mejora estructural.

Lo importante es mantener la esencia de lo educativo, de lo formativo, pero no dejar de lado alternativas adecuadas para el avance de la educación en el país. Estoy totalmente convencida de que la educación técnica y tecnológica, debe ser uno de esos puntales, generando mentalidades emprendedora y no dependientes de un estado obeso que no da respuestas a las demandas ciudadanas.

 

 

 

 

 

 

ROSALÍA ARTEAGA SERRANO.