POCO ESPACIO PARA LA LIBERTAD

El Tiempo

17 de enero de 2012

 

Finalmente tiene que ver con la libertad. Me refiero a las últimas disposiciones que acogieron el veto presidencial en torno a la posibilidad de hacer reportajes, entrevistas, en época de campaña electoral, ya que se prohíben si presentan una imagen favorable o desfavorable del candidato o candidata del que se trate.

 

La verdad es que existe una muy tenue línea diferenciadora, y entra mucho el tema de la subjetividad, respecto de la apreciación de lo que puede ser favorable o no en relación a la entrevista de una persona, e inclusive las opiniones y apreciaciones pueden ser diversas.

 

En este sentido, se deja otra vez en manos de quienes deciden, de las autoridades de control, el saber si un determinado reportaje o entrevista está violando o no la ley, y esto es muy grave para la salud democrática de un pueblo, más aún en períodos en donde las pasiones se encienden, como son los períodos electorales.

 

En el Ecuador se está configurando paso a paso, con esta y otras medidas, un estado en el que solamente el gobierno tiene la razón y la capacidad para actuar, para pensar, para discernir. Con este tipo de leyes, de articulados, se diseñan miedos y cortapisas que definitivamente no hablan de un estado de derecho sino de un estado de cohersión.

 

Me pregunto si el actual presidente de la república habría ganado las primeras elecciones a las que se presentó, las del 2006, si habrían existido los cuerpos legales actualmente en vigencia. Le habría sido muy difícil al entonces candidato, remontar toda la serie de prohibiciones y cortapisas establecidas y demostrar que no tenía el favoritismo de cierta prensa y de ciertos periodistas, que hicieron inclinar la balanza de un electorado que se sumó y creyó en sus ofertas de campaña.

 

Cuidado con dejarle al Ecuador atado por leyes que no le son propias, que no van con su tradición. Toda atadura, con el paso del tiempo, se desgasta o se rompe.

 

 

ROSALÍA ARTEAGA SERRANO.