OTRAS MEDIDAS ABSURDAS

El Tiempo

Abril de 2016

 

En un desesperado intento por equilibrar el presupuesto del Estado, el gobierno ecuatoriano le ha lanzado un tremendo paquetazo al pueblo ecuatoriano, incrementando impuestos, impidiendo la salida de divisas, lo que a la postre redundará en la disminución del ingreso de las mismas al territorio del país, imponiendo el uso de dinero electrónico, en suma haciendo que la población viva cada vez más en la incertidumbre y sienta que el dinero no le alcanza para comprar los elementos básicos de la canasta familiar.

 

Parece que los asesores presidenciales no dimensionan el impacto de las medidas que se toman, ya que los incrementos en los impuestos lo que van a generar es la disminución de la oferta de empleo.

 

Cuando se habla de imponer tributos a la salida de divisas, lo que se estimula es que la gente, ante el temor de lo que pueda suceder, saque más recursos del país, busque las formas de sacar el dinero de manera subrepticia y no se sienta estimulado, ni el migrante ecuatoriano que antes mandaba dinero a sus familiares, ni tampoco los turistas a quienes les puede quedar remanente de sus gastos en el Ecuador, quieran venir al país y tampoco invertir en él.

 

Lo del dinero electrónico, ya lo hemos advertido en otras múltiples oportunidades, es un directo golpe a la dolarización, porque en definitiva se está creando una moneda paralela que inmediatamente se desvalorizará por la imposibilidad del gobierno de pagar de manera inmediata o de cubrir los pagos que se hagan con el mencionado dinero electrónico y también por el efecto que puede tener el miedo en la población ecuatoriana.

 

Un gobierno que actúa de forma desesperada y sin los cuidados que deben requerirse a la hora de tomar medidas tan delicadas, comete muchos errores, los que mencionamos aquí, son errores de bulto, que tienen que ver con la incapacidad para tomar otro tipo de medidas más coherentes que vayan por el recorte del enorme gasto público, por la supresión de ministerios inútiles y dispendiosos como el del Buen Vivir, por una mesura en el gasto, que desafortunadamente no se avizora en la política pública ecuatoriana.

 

La verdad es que estas medidas lo único que hacen es debilitar la ya débil economía ecuatoriana, desincentivar la inversión nacional e internacional, poner en riesgo la firma de convenios con otros países y comunidades como la Europea y sumir en la incertidumbre y el miedo a buena parte de la población ecuatoriana.