LA NECESIDAD DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS

El Tiempo

24 de marzo de 2012

 

La democracia necesita, para ser tal, la presencia de canales que le permitan ejecutarse, realizarse, conseguir sus fines principales, que son, entre otros, la protección de los miembros de una sociedad, la realización de lo que se denomina el Estado de Derecho, la vigencia de las libertades, la satisfacción de las necesidades. Por ello, asistimos interesados al proceso de reinscripción de los partidos políticos en el Ecuador, a la sistematización de procedimientos que hacen que se cumplan los requisitos y los diversos partidos sean inscritos, partidos que representen las diversas tendencias políticas vigentes en un país, y que sirvan de conductores para la participación en las elecciones, tanto las nacionales como las regionales y seccionales.

 

Por más que se hable en contra de la partidocracia, y que en mi caso particular haya sido víctima de esa partidocracia mal encausada, no puedo menos que aplaudir la decisión de los ciudadanos de, libremente, adscribirse a una u otra tendencia, en la búsqueda de alcanzar el poder, entendiéndose siempre el poder como una opción de servicio que no puede ser solamente manifestada, sino absolutamente explícita y con la decisión de cumplir aquellas propuestas y postulados que se lancen.

 

La democracia ecuatoriana ha sido débil, ha estado permanentemente acosada por las sombras del totalitarismo, de los excesos del poder, de la falta de atención a las verdaderas necesidades ciudadanas.

 

En este sentido, es necesario que las estructuras partidistas se robustezcan con procesos de capacitación, de conocimiento de lo que implica la verdadera democracia, con esquemas que permitan el flujo de información y que la toma de decisiones sea transparente; para de esa manera consolidar la plena vigencia de la democracia, una democracia representativa pero consciente de los deberes, obligaciones y derechos que implica el ser miembro de una colectividad.

 

La efervescencia de la inscripción de partidos y movimientos políticos en el Ecuador, nos alienta, porque indica que el germen de la democracia no está muerto y que la gente, a pesar de los vapuleos que la historia nos ha dado como nación, sigue abierta a la esperanza, a la convocatoria de cambio y a la participación activa en el manejo de la cosa pública.

 

 

ROSALÍA ARTEAGA SERRANO.