ME SUMO A LA REVOCATORIA

La Hora

Marzo-2016

 

Venezuela está viviendo un vía crucis, una situación prácticamente insostenible, a la que ha arribado por la incompetencia de un gobierno que dijo que traía la solución a sus problemas, que habló de justicia, de igualdad, de comprometimiento para con un pueblo que ahora se siente defraudado, desengañado, angustiado, sin que pueda satisfacer elementales necesidades.

 

Y es que Venezuela sufre una inflación galopante, carencia de artículos de primera necesidad, inoperancia de la prestación de servicios, violencia en las calles, inseguridad, aumento de la delincuencia. En verdad la lista es larga, casi interminable, pero el día a día de los hermanos venezolanos se ha vuelto terriblemente azaroso, plagado de incertidumbres, y lo peor es que no se ve una luz al final del camino.

 

A pesar de que la oposición es mayoría en el legislativo, sin embargo el chavismo se ha enquistado y aferrado tanto al poder, que conserva una fuerza enorme de manipulación y trata de maniatar a quienes piensan diferente. Es por ello que, en estas circunstancias, la decisión de sectores de la oposición de plantear la moción de revocatoria de quien ejerce el poder, de Nicolás Maduro, parece una forma para salir del hoyo en el que está metida la población de un país maravilloso como es la patria de Bolívar.

 

Una revocatoria significa que el pueblo le retira la confianza y el poder a quien fue designado para gobernar, la revocatoria es sin duda un instrumento legal del que puede valerse el mandante, para dejar sin piso y sin capacidad de actuar al mandatario.

 

Lo importante es que el pueblo reúna el coraje necesario para enfrentar este nuevo reto, que no se deje escamotear su voluntad, que defienda sus derechos y que lo haga de manera pacífica. Creo que es muy importante que Venezuela lo logre de manera pacífica, sin el uso de las armas, sin el enfrentamiento violento. Por eso yo me sumo desde aquí, desde el Ecuador, patria también liberada por Bolívar, al pedido de revocatoria que hace el pueblo venezolano.
 

 

ROSALÍA ARTEAGA SERRANO.