LA RECIENTE CUMBRE

La Hora

9 de diciembre de 2013

 

La realización de la cumbre de China con los países latinoamericanos y caribeños, incita a hacer cálculos y a pensar cuán provechoso puede resultar el incremento en las relaciones comerciales entre la potencia asiática y los países mencionados.

 

Por un lado sabemos, que allá, al otro lado del mar, un mercado casi infinito para una serie de productos espera, un mercado que ha demostrado hambre en relación a las materias primas.

 

Pero por otro lado, se tiene ya la experiencia de negociar con este país, al que aparentemente estamos hipotecados por largo tiempo, por la concesión de préstamos con intereses altos y pagaderos con el petróleo que se extraerá a futuro.

 

Hay países que ya han experimentado el ser de puertas demasiado abiertas para esa expansión, con costos ambientales graves y con problemática social.

 

Aquí se justifica el viejo dicho de actuar con pies de plomo, de medir todos los pasos, y extraer el mayor bien de las negociaciones que se emprendan con ese gigante hambriento.

 

América Latina y los países del Caribe tienen grandes retos, que serían mucho más fáciles de asumir, si es que actuáramos en conjunto. Ahí está un importante papel para los organismos regionales, para aquellos como el ALBA, pretenden controlar a los países miembros, o para la moribunda CAN o alguno de los múltiples organismos que han proliferado en estos últimos tiempos.

 

 

 

ROSALÍA ARTEAGA SERRANO.