LA TELENOVELA COMO INDUSTRIA CULTURAL

El Tiempo

16 de septiembre de 2013

La oportunidad que tuve de visitar Grecia y particularmente la bellísima isla de Santorini, hay quienes hablan más bien de un archipiélago en forma circular, hizo que prestara atención, durante las más de siete horas que dura el trayecto en ferry desde el continente, el puerto del Pireo en Atenas, hasta Santorini, a unas pantallas de televisión colocadas estratégicamente para disfrute de los pasajeros.

 

La programación variada de los canales griegos, es como en todos los lugares del mundo, una mezcla de noticieros, películas, espacios para el entretenimiento, etc., pero lo que me llamó la atención es el ver que una de las telenovelas brasileñas, que, coincidencialmente se pasa en un canal de televisión ecuatoriano, estaba en las pantallas mencionadas. 

 

Se trataba de la telenovela Avenida Brasil, con altos raitings de sintonía en todos los lugares en los que se pasa. Este hecho hizo que pensara, una vez más, en la importancia que las denominadas "industrias culturales" tienen para los países y en la rentabilidad que producen tanto desde el punto de vista de divulgación cultural como del económico. El Brasil vende telenovelas, son un rubro importante en sus cuentas de exportación, es una actividad que genera empleo, que acumula divisas, pero que también muestra los paisajes de ese país, su cultura, su gastronomía, su forma de ser. De ahí la importancia de las  industrias culturales y como su aporte es nada desdeñable a la hora de mirar como generar empleo y recursos económicos.

 

 La cultura, si bien es un bien intangible de una nación, si bien es parte de su patrimonio y de su acervo, sin embargo también ellas, bien administradas, son un camino importante que ya ha sido reconocido en muchos países y que, en el Ecuador tienen el sello inconfundible de lo que el maestro Benjamín Carrión dijo hace décadas en una visión optimista del futuro de su país. 

 

Hay quienes desdeñan el género de las telenovelas, en lo que debo concordar es en que hay telenovelas y telenovelas, algunas de muy baja calidad, que crean estereotipos lamentables de ciudadanos y de ecuatorianos en nuestro caso, como los que aparecen en una serie de programas aparentemente humorísticos pero que son denigrantes para la mujer y la sociedad, pero hay otras que se han convertido en representantes perfectas de lo que las industrias culturales le ofrecen a un país. 

 

 

 

ROSALÍA ARTEAGA SERRANO.