LA BATALLA DE LAS IDEAS

La Hora

3 de diciembre de 2014

 

Hace unos días tuve la oportunidad de asistir a un evento especial, una conferencia sobre la caída del Muro de Berlín, acontecimiento histórico acaecido hace 25 años, cuando empezó el proceso por la reunificación de las dos Alemanias que habían sido divididas luego del fin de la segunda guerra mundial y también la reunificación de Berlín, ciudad desmembrada por las dos principales potencias ganadoras de la guerra.
 
Fue muy interesante la conferencia sustentada por el chileno Roberto Ampuero, autor de varios libros, ex-ministro de estado, con una muy peculiar experiencia como miembro primero de las Juventudes Comunistas de su país, exiliado en la entonces República Democrática Alemana, durante el gobierno de Pinochet, quien vivió y puede testificar de primera mano lo que era la vida en esa porción de Alemania que quedó bajo la égida soviética, así como sobre la zona del muro, cuya caída el mundo celebra en estos días, pero sobre todo la propia Alemania.
 
Porqué hablar de "la batalla de las ideas"? porqué mencionar justo en estos momentos este tipo de situaciones? Fue el propio conferencista Ampuero quien hizo referencia a ellas, señalando que es el más importante campo, que muchas veces es descuidado cuando se trata de la sobrevivencia de la libertad por sobre la opresión, de los valores democráticos sobre los totalitarios.
 
Creo que es un consejo que no debemos desatender, en un mundo en el que muchas veces sentimos que los otros tienen el poder, o mejor dicho los poderes, en que constatamos el avance de las políticas opresoras y dejamos que se olviden las historias y que se entierren los conceptos básicos de convivencia civilizada, en los que si bien la técnica tiene mucho a su favor, son verdaderamente los pensamientos, las ideas de los seres humanos las que deben marcar el rumbo.
 
No olvidemos entonces, escribir sobre la libertad, esgrimir nuestros argumentos, sin temores, venciendo las imposiciones, las leyes que a veces solo sirven para consolidar los poderes absolutos; recordemos que son las ideas las que provocan los cambios y que somos los seres humanos los que la concebimos y las ponemos en ejecución.

 

 

 

 

ROSALÍA ARTEAGA SERRANO.