JÓVENES DE EUROPA

El Tiempo

20 de septiembre de 2011

Luego de mi participación en el Foro Económico de Krynica, experiencia ciertamente enriquecedora, tuve la oportunidad y la suerte de poder ser partícipe de otro importante foro, al interior de la misma república polaca, esta vez en la pequeña localidad de Nowy Sancz, en la que se reunieron más de 350 jóvenes, fundamentalmente de Europa y sobre todo de Europa del Este, el Cáucaso y algunas nuevas repúblicas asiáticas.

 

Estos jóvenes líderes emprendedores, se reúnen una vez al año, para intercambiar experiencias, para oír conferencias magistrales, una de las cuales me tocó impartir, hablando de los retos que los seres humanos de estas nuevas generaciones se verán obligados a enfrentar, en un mundo donde lo único cierto son las incertidumbres, marcadas por la economía, el medio ambiente, el propio avance de la ciencia y la tecnología y hasta los cambios en el mundo de las relaciones.

 

Pues bien, para mí resultó ejemplarizador el ver reunida a esta juventud europea, inquieta por todo lo que está ocurriendo, sintiendo que el eje de la tierra tal vez ya no está más en un continente bastante caracterizado por verse a sí mismo, y que siente que la acción está probablemente ya en otras latitudes. Pero al mismo tiempo, se saben protagonistas de una nueva era, nacieron en las postrimerías de un siglo y se sintieron a la par de uno nuevo, vibrante, demandante, cautivador, y saben que tendrán que hacer uso de todas sus energías para que puedan sobrellevar adelante los retos y dar respuesta a las necesidades urgentes.

 

Fue agradable charlar con ellos después de la conferencia, conocer de sus inquietudes sobre una realidad, la latinoamericana, que les parece lejana, pero al mismo tiempo atrayente. Compartir la preocupación por un mundo en el que las asimetrías se han hecho presentes a pesar de todos los esfuerzos de algunos por acortar las brechas, saben que la intolerancia acecha, como también otros peligros que se ciernen sobre sus cabezas.

 

El Foro de la Juventud fue un buen espacio para debatir y también para escuchar sus palabras y sus pensamientos, me queda un buen sabor, el sentir que hay jóvenes que son inquietos, que piensan en soluciones, que no se dejan avasallar por la incuria y la indolencia, que están dispuestos a tomar la posta de sus mayores y, ojalá, a construir un mundo más justo.

 

 

ROSALÍA ARTEAGA SERRANO