HORIZONTE 2020

El Tiempo

20 de diciembre de 2011

En los inicios de año, es frecuente hacer promesas, planificaciones, avances de lo que se debe hacer; por eso he estado mirando con mucho interés, la propuesta de la Comisión Europea, que se ha denominado "Horizonte 2020", y realmente me entusiasma pensar que en el campo de la investigación y la innovación el continente europeo, pese a la severa crisis que ha enfrentado en los últimos años, está pensando en un futuro no tan inmediato, y lo hace con la decisión de invertir una importante suma de dinero en los ámbitos de la ciencia, de la investigación, de la innovación.

 

Desde esta columna, venimos sosteniendo con frecuencia, que el camino que le queda a esta humanidad y a este planeta superpoblado y con innumeras necesidades y asimetrías, es el de la ciencia, solamente desde allí nos pueden venir las soluciones y las respuestas, por supuesto hay que hacerlo desde el campo de la ética, de los valores, porque de lo contrario podemos sumirnos en un caos del que nos será difícil salir.

 

Así pues, la Comisión Europea, ha determinado la inversión de ochenta billones de euros para ser invertidos en investigación entre el 2.014 y el 2020, por supuesto fuera de presupuestos nacionales que, en algunos casos, como en el de los países nórdicos, llegan a cifras impresionantes.

 

Qué lección podemos aprender los latinoamericanos y los ecuatorianos de esta noticia? Qué conclusiones podemos sacar luego de leer datos como los que mencionamos? Creo que la respuesta es clara. Inclusive en medio de las crisis, inclusive en medio de las asimetrías, y ya el ejemplo nos lo dió la India de Rajiv Gandhi, cuando decidió crear centros de excelencia universitaria e investigación, en un país con altas tasas de analfabetismo, hay, decía, que invertir en la investigación, hacer que nuestras universidades se transformen en verdaderos centros de excelencia, buscar mejorar la carrera docente, reconocer el mérito de quienes lo tienen, tanto en el sector privado como en el público.

 

Por allí están la solución y las respuestas.

 

 

ROSALÍA ARTEAGA SERRANO