África - América Latina

La Hora

15 de febrero de 2012

 

En este mundo global, en el que las relaciones evolucionan rápidamente, y en el que parece que el eje va cambiando, sin que por ello pierdan vigencia las tradicionales potencias, así como los países emergentes; acaba de desarrollarse en Quito, una interesante reunión, con la participación de delegados de África y de América Latina, para encontrar los puntos claves de una relación fructífera.


La tesis de la cooperación Sur-Sur, es ya de larga data, y tiene razonamientos contundentes, en relación con el trabajo que los países menos desarrollados podemos realizar con acuerdos mutuos.

Cuando desempeñaba las funciones en la Secretaría General del Tratado de Cooperación Amazónica, ya desarrollamos una estrategia encaminada a conseguir un mayor relacionamiento entre las mayores cuencas hidrográficas del planeta. Así, se llegaron a firmar convenios con la administración de la cuenca del Plata, así como con la cuenca del Congo, y se estaba trabajando un acuerdo con la del Mekong.

En este sentido, los gobiernos brasileños, por ejemplo, tiene una estrategia bien definida, de acercamiento a los países africanos de lengua portuguesa, que además les ha rendido importantes frutos en temas comerciales y empresariales, con la incursión de las empresas y constructoras brasileñas en ese continente.

Por ello, considero importante y oportuno resaltar el inicio de negociaciones entre Ecuador y países africanos, con quienes pueden encontrarse sinergias, buen relacionamiento, y también oportunidades para empresas ecuatorianas, que podrían beneficiarse de una apertura en el sector comercial.

Claro está que tampoco podemos perder de vista quienes son nuestros más importantes aliados comerciales, con quienes tenemos una balanza comercial favorable, y con qué países valdría la pena intensificar y ahondar relaciones.

Recordemos que el continente latinoamericano, y sobre todo algunos de los países, incluidos nuestros vecinos, tienen ya tratados ventajosos con diferentes países y grupos de países, que, si no nos damos prisa, podríamos dejar pasar por nuestro lado el tren o al menos algunas locomotoras, que bien pueden beneficiar los intereses ecuatorianos en su conjunto
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ROSALÍA ARTEAGA SERRANO.