FRANCISCO, EL PAPA DE LA GENTE

El Tiempo

3 de junio de 2014

 

El título no es mío, es el del libro escrito por la autora argentina Evangelina Himitian y que publica bajo el sello Aguilar la editorial Santillana, para referirse a Jorge Bergoglio, el sacerdote a quien le gusta andar a pie o usar transportes colectivos, y quien no ha perdido su sencillez al llegar a la más alta dignidad de la iglesia católica romana, el papado.
 
En general debo decir que disfruto mucho del género biográfico, ese hurgar en los antecedentes, ese buscar los detalles del día a día, de personas que admiramos, y confieso que admiro al papa Francisco, la manera en que está desarrollando los primeros años de su pontificado, poniendo de lado la pompa de la curia romana y actuando más cercano a los jóvenes y a su rebaño, como a un pastor le corresponde.
 
Este es un papa que no ha dejado de desatar polémicas con sus actuaciones y sus decires, pero tampoco dejó de estar en el ojo de la tormenta con sus anteriores funciones primero como parte de la compañía de Jesús, cuando le tocó asumir posiciones en su natal Argentina, o cuando como obispo de Buenos Aires tuvo actitudes firmes en relación a los gobernantes, los esposos Kirchner.
 
Francisco es el primer papa latinoamericano y el primer jesuita que llega al trono de Pedro, le toca hacerlo en una época difícil, en la que abundan una serie de cuestionamientos al desempeño sacerdotal, los casos de pedofilia que se han denunciado en los últimos años, la no acción de la iglesia, pusieron en jaque la autoridad y la idoneidad de la propia iglesia para denunciar y sancionar desde el interno a quienes actuaron contra la moral. Pero también al interior de la iglesia hay divergencia de corrientes frente a diversos temas.
 
No es fácil la tarea de Francisco, de padre Bergoglio, pero sus antecedentes de luchador, de hombre que toma decisiones, que no se arredra ni le flaquea la mano, garantizan el camino del éxito.
 
La autora Himitian, resalta el ecumenismo de quien ahora ejerce las funciones de Pontífice Romano, también revela la forma en la que Francisco obtiene los votos y llega al solio de Pedro. Es  un libro que nos aclara muchos aspectos de quien ahora gobierna la iglesia católica romana, inclusive los claroscuros de la dictadura argentina, período durísimo en el que le tocó vivir.
 
El Papa Francisco ha logrado ya singularizar su acción, ha hecho gala de un gran carisma y se está ganando la adhesión de muchos, quienes ven en él al pastor adecuado para enfrentar las crisis en las que se debate no solo la iglesia contemporánea, sino también el mundo que nos ha tocado vivir.

 

 

 

ROSALÍA ARTEAGA SERRANO.