Febrero 2017 

En defensa de la democracia 

 

Escribo este artículo cuando todavía no se han proclamado los resultados electorales para la presidencia de la república, cuando persiste la incertidumbre respecto de si habrá o no una segunda vuelta para las elecciones presidenciales, cuando hay personas en las calles exigiendo celeridad en las respuestas por parte del Consejo Nacional Electoral, cuando muchos han dejado la tranquilidad de sus hogares y de sus trabajos porque sienten que no hay respuestas adecuadas, y que hay temor por la claridad y limpieza en los procedimientos.

 

No se necesita tener una razón personal para acudir a exigir democracia, no se requiere que las personas sean de una tendencia política determinada, lo que se ve cuando se conversa con las personas que se movilizan es preocupación por el futuro del país, coraje por la incertidumbre innecesariamente provocada, enojo por la no existencia de respuestas o por la percepción del engaño.

 

La democracia es un intangible que se lo siente más cuando se la ve en peligro, un valor que está afincado en muchos corazones, que las autoridades deben cuidar y precautelar con celo, no dejando que las sombras de las dudas se hagan presentes.

 

Por eso he salido a las calles, a sumarme a la protesta ciudadana, para exigir que las respuestas sean claras y oportunas, que no se dilaten las soluciones ni se de pie para las sospechas. ¡Democracia ya!, ¡claridad ya!, ¡transparencia ya!.

Rosalía Arteaga Serrano. 

Foto: Leonardo Martínez Perna