Debo confesar que no siempre sigo el decurso de los partidos de fútbol, a no ser que esté de por medio la selección nacional, o que tenga que alegrarme por los triunfos del Cuenca o lamentarme por el mal desempeño del Barcelona en estos últimos años, lo que de verdad me duele.

 

Pero, no puedo menos que sentirme conmovida por los nuevos empeños del Profe Vizuete, por llevar a sus muchachos a los triunfos a los que nos acostumbró cuando, antes de incursionar en la dirigencia técnica de la selección nacional, era el vitoreado director técnico de la sub 18, y se llenó de gloria allá en Río de Janeiro.

 

Después, se hizo cargo del equipo de la selección nacional, en un momento duro, cuando su director técnico prácticamente la abandonó, cuando el famoso entrenador dejó en la estacada al equipo, y lo llevó por algunos triunfos y algunas decepciones, pero demostró siempre su coraje, su apego a la camiseta, su amor al deporte.

 

Y cuando sale, cuando deja de dirigir al cuadro nacional, cuando se lo reemplaza, Vizuete, haciendo gala de constancia, de paciencia, de humildad, regresa a dirigir a los más jóvenes, a aquellos de los que salen los semilleros que después irán a convertirse en glorias nacionales, y que luego cosecharán triunfos también en equipos extranjeros, en otras latitudes, algunas muy lejanas de su natal Ecuador.

 

Ahora en que otra vez volvemos a oir hablar del profe Vizuete y de sus muchachos, peleando para ser campeones sudamericanos, bien vale la pena recordar estas lecciones, dejar de pensar en la gente solo cuando está en los niveles de gloria, aprender a ser pacientes como pueblos, sin olvidar los ideales y las metas que nos trazamos.

 

Tal vez muchos de nosotros necesitamos la paciencia de Vizuete, su tenacidad y su amor propio, creo que este humilde entrenador, que se enorgullece de sus orígenes y que ha entregado a su país la medalla de oro de los panamericanos del 2007, el torneo mundial internacional del 2.010, y que recogió la posta que dejó Suárez con la selección nacional en momentos difícies, ahora nuevamente nos da motivos de alegría con el desempeño que tiene al frente de su equipo de jóvenes.

 

Hay que estimular el talento nacional, Vizuete tiene talento y hay que reconocérselo.

 

 

 

ROSALÍA ARTEAGA SERRANO.

EL PROFE Y LA SUB 20

La Hora

9 de febrero de 2011