EL OCTANAJE Y EL AIRE

La Hora

31 de julio de 2014

 

Como todos sabemos, la gasolina es un derivado directo del petróleo, y si investigamos un poco, conocemos que el octanaje es una medida de la calidad de la gasolina, que permite una mayor o menor compresión del combustible, evitando desde luego la posibilidad de detonaciones o explosiones en las máquinas de combustión interna, pero proporcionándoles a los motores un mejor desempeño con la mayor liberación de energía útil.

 

En algunos momentos y períodos se ha puesto esfuerzo por parte de las autoridades competentes,  en elevar el octanaje de los combustibles; pero, desde hace algunos meses, nos enteramos que en lugar de subir, el octanaje de la gasolina que utilizamos para los automotores en todas las ciudades ecuatorianas, ha disminuido.

 

Qué significa esto? Que las gasolinas que usamos son de menor calidad, por lo que, según nos lo dicen los técnicos en la materia, el desempeño de los vehículos baja, lo que ocasiona un mal funcionamiento, mayor debilidad en los motores, que se atrancan en las cuestas, que se apagan con mayor facilidad, y, lo que es aún peor, ocasiona más contaminación en la atmósfera.

 

Por ello, el empeño que ponen las autoridades municipales en controlar las emisiones de los vehículos que circulan, se quedan solo en buenas intenciones, mientras no mejoremos el famoso octanaje y la calidad de los combustibles.

 

No es raro entonces, en ciudades como Quito, sobre todo en épocas de estiaje, como la que vivimos en la actualidad, el que, si se sube desde los valles como el de Los Chillos, Cumbayá o Nayón, se vea una especie de nata grisácea amarillenta recubriendo la ciudad, disminuyendo la intensidad del famoso cielo azul de la capital de los ecuatorianos, haciéndonos reflexionar en el tipo de aire que estamos respirando y en los peligros que ello conlleva para la salud y para el medio ambiente.

 

Es obligación de las autoridades enmendar esta situación y no agravar el tema de la calidad del aire por una inconsulta modificación del octanaje de los combustibles.

 

ROSALÍA ARTEAGA SERRANO.