EL AVANCE DE MANAOS Y LA MIOPÍA ECUATORIANA

El Tiempo

16 de marzo de 2013

 

La realidad latinoamericana nos muestra un futuro de integración, y si bien esto está presente en el discurso, en el caso ecuatoriano dista mucho de convertirse en realidad.

 

Los analistas inclusive señalan que la estrecha relación política mantenida estos años con Venezuela, no arroja los resultados económicos que debería; así por ejemplo, mientras Bolivia ha manejado una política que le permite beneficiarse grandemente en las relaciones comerciales con ese país, nosotros  no hemos aprovechada la oportunidad para venderle a Venezuela todo lo que ese país necesita; recordemos que Venezuela tiene que comprar más del sesenta por ciento de productos alimenticios para cumplir las necesidades de alimentación básica de su pueblo. Y la mayor parte de alimentos son comprados por el propio gobierno, al que el ecuatoriano se ha manifestado tan cercano y hasta tan adicto.

 

Podríamos enumerar otros relacionamientos políticos estrechos que tampoco han dado los frutos que se esperaban, así el relacionamiento con Argentina, con la propia Bolivia, con países centroamericanos.

 

Otro país que llama profundamente la atención en cuanto al relacionamiento económico que debería estrechar con el nuestro, es Brasil, ese gigante del sur, con quien todos los países del mundo, grandes y chicos, quieren tener un relacionamiento cercano.

 

La puerta de entrada natural de Brasil, para el caso ecuatoriano, es Manaos, una visita de estos días a la principal ciudad amazónica brasilera, nos demuestra el empuje de su crecimiento, lo vital y vibrante que se manifiesta, en todos los aspectos, y como la presencia de bolivianos, peruanos, colombianos, por no hablar sino de países con semejantes realidades a la nuestra, es espectacular, mientras los ecuatorianos nos estamos quedando a la zaga, empeñados en hablar del eje multimodal, de las conexiones a través del Amazonas, que son muy caras a nuestra historia, pero bastante utópicas, en lugar de encontrar los caminos que permitan un real intercambio comercial, un suplir de productos que aquí se necesitan, así como a la búsqueda de negocios productivos que beneficien a las partes y que nos hagan ingresar con verdadero empuje en el mundo de los negocios con el Brasil a través de Manaos.

 

Esta ciudad amazónica está plena de oportunidades, vibra con el establecimiento de grandes centros comerciales, con el auge del turismo internacional, con los famosos agro negocios y con una zona franca que ha potenciado sus posibilidades económicas. Es necesario que misiones comerciales exploratorias, lideradas por el gobierno, permitan potencializar lo que se presenta como una gran alianza natural.

 

 

ROSALÍA ARTEAGA SERRANO.