Enero 2017 

El coworking y la multifuncionalidad 

 

Se ha vuelto un lugar común hablar de que las crisis generan oportunidades, y manteniéndonos en ese supuesto, creemos necesario enfatizar en el optimismo necesario para superar las crisis, los problemas, las catástrofes inclusive, por ello pensamos que está bien el enfrentar los momentos difíciles con la capacidad de reinventarse, de buscar innovaciones, de ser creativos, de pensar en el futuro y seguir hacia adelante.

 

En este sentido, vale la pena mencionar algunas posibilidades que pueden aplicarse y que en tiempos modernos surgen como verdaderas alternativas que pueden inclusive potencializar las diversas áreas de trabajo, una de esas alternativas es el denominado coworking, es decir abaratar los costos de los lugares en donde se trabaja, alquilando espacios conjuntos, con los consiguientes ahorros, tanto en los arriendos como en el pago de servicios básicos, para así volver más viables y rentables los emprendimientos.

 

Esto que empezó como una especie de moda, va volviéndose ya una práctica bastante generalizada, sobre todo con jóvenes emprendedores y millennials, cuya capacidad de adaptación está siempre a prueba.

 

La posibilidad de dar un uso múltiple a los espacios de oficinas y viviendas es también algo que no puede dejarse de lado. Son los artistas plásticos los que desde siempre nos han dado el ejemplo, estableciendo sus talleres en sus propios hogares y transformando salas y hasta dormitorios en galerías de arte. Ese es un mecanismo que fácilmente y con ingenio, puede aplicarse a otros lugares, lo que genera utilidades y hasta embellece los espacios.

 

Cocinas que se transforman en laboratorios o en lugares para la preparación de productos caseros que se venden en las ferias, aplicación de conocimiento de marketing a las diversas facetas de la vida diaria, cursos que se dictan en salas, las recetas de la abuela resucitadas, en fin, todo son oportunidades y los ecuatorianos somos muy hábiles para aprovecharlas, así es que adelante, y a capear la fuerte crisis en la que ya estamos inmersos.

 

Rosalía Arteaga Serrano