LAS SECUELAS DE LA DROGA

El Tiempo

7 de abril de 2015

 

El consumo de drogas ha pasado a ser una de las grandes pandemias que sufre la humanidad, con catastróficas consecuencias para la persona involucrada y la familia.


Datos proporcionados por autoridades ecuatorianas, dan a conocer una estadística pavorosa, la de que solo el diez por ciento de las personas que consumen substancias ilegales logran superar las secuelas que las drogas dejan en el organismo y en la mente, es decir solo 10 de cada 100 personas lo hacen.


En estos tiempos en los que se habla tanto de la lucha contra las drogas, y vemos como se incrementan cada vez más las capturas de toneladas y toneladas de estas sustancias y al mismo tiempo se habla de desmantelar la redes del narcotráfico, por otro lado sentimos como el microtráfico, el acceso a las drogas, va permeando cada vez más la sociedad, y son los jóvenes y los niños, inclusive los que van a las escuelas primarias o de educación básica, como actualmente se denominan, los que caen víctimas de las adicciones.


Por ello vale la pena refleccionar sobre la eficacia de la lucha antidrogas en el mundo. Hace algunos años sabíamos que el Ecuador era un lugar de paso para el comercio infame de las drogas, ahora parece que el problema es mucho más profundo, cuando hay bandas internacionales que se han afincado aquí o que tienen sus aliados en el territorio nacional, cuando también vemos como el número de consumidores aumenta, como las temibles drogas se vuelven más accesibles a una población indefensa.


Sentimos entonces que hay que buscar caminos más idóneos para ganar esta batalla, estos caminos tienen que estar anclados en la educación, tanto la que proveen los padres en la casa como los maestros en la escuela, educación basada en componentes que tienen que ver con la ética, con los valores morales, pero también con la práctica de aquello que se predica.

Sabemos que una de las drogas que más daño hace es el alcohol, que sin embargo se lo consume indiscriminadamente e inclusive se incita a los niños y a los jóvenes a probarlo, con una falta de visión total, igual ocurre con los cigarrillos que luego pueden ser un camino hacia el consumo de otras sustancias.


El fácil acceso a las drogas unida a la falta de valores de una sociedad, están produciendo efectos catastróficos para los individuos, las familias y las mismas sociedades.

 

 

ROSALÍA ARTEAGA SERRANO.