ROSALÍA ARTEAGA SERRANO

 

En relación al manejo económico del pasado gobierno, vale la pena decir que no solo que la mesa no estuvo servida como manifestó el presidente Moreno, sino que luego del despilfarro de los abundantes recursos petroleros que le llegaron al país durante buena parte de la década perdida, se procedió a un endeudamiento tan desmesurado, que solo un año después de la salida del gobierno de la revolución ciudadana, estamos dimensionando el real monto del endeudamiento, así como las condiciones en cuanto a plazos e intereses.

 

Los analistas nos dicen que el crecimiento de la deuda ha sido tan descomunal y hecho en tan desastrosas condiciones, que quienes más sufrirán por estas situaciones, serán los más jóvenes, las nuevas generaciones de trabajadores, cuyos esfuerzos se verán afectados tremendamente, porque buena parte de los recursos que se generen por recaudación de impuestos, irán al pago de los intereses y las deudas adquiridas durante esta época, que debió dejar al país en excelentes condiciones por causa de la bonanza petrolera, pero que en medio de la enorme juerga en la que vivió el anterior gobierno, se consumió inclusive los recursos de las generaciones venideras.

 

Qué dramática situación! Qué irresponsabilidad tamaña! y todavía le engañan a un pueblo que se ilusiona con los vendedores de esperanzas, sin que medie siquiera el pudor que debería ser una norma para quienes manejan los fondos públicos, un pudor que les obligue a preocuparse por el destino de los recursos, y que evite el que vayan a parar a los bolsillos de los gobernantes o de sus testaferros.

 

Pensar en que los niños que nacen, los que van a la escuela o los jóvenes que cursan el bachillerato y la universidad, ya cargan el duro fardo de una deuda contratada de forma irresponsable y que en buena parte se licuó en la espantosa corrupción que aparece por donde se mire, es algo que clama justicia.

 

Los análisis deben ser hechos con absoluta prolijidad, así como la revisión de quienes fueron los responsables de la contratación de deuda, de las preventas petroleras, del manejo absurdo de las finanzas públicas, para que de manera totalmente certera se enjuicie a estos responsables, se les lleve a prisión y se les confisque los bienes mal habidos. Solamente así podremos recuperar la fé pública y encaminar al Ecuador por la senda del progreso.

DEUDA PARA TODA LA VIDA