EL ARTE DE LO POSIBLE

El Tiempo

21 de julio de 2015

 

Siempre se habló de que la diplomacia entrañaba el "arte de lo posible", lo que ahora se pone en mayor evidencia, cuando asistimos al acuerdo de la otrora satanizada Irán, el pasado 14 de julio con el grupo de los 5 + 1, es decir, con los Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Rusia, China y Alemania.

En una decisión que sorprendió al mundo, Viena, la capital austríaca, fue el escenario de este acuerdo nuclear, que establece ciertas restricciones a Irán en relación con el uso de armas nucleares, pero que levanta las sanciones a este país, lo que pone a correr una serie de especulaciones de carácter económico en relación a la baja de los precios del petróleo en el futuro, pero también a la normalización de las relaciones entre Irán y una serie de países.

Por supuesto que esto crea una serie de preocupaciones y de reacciones en el vecindario, y no podemos dejar de dar la razón a Israel en su angustia frente a lo que significaría una potencia nuclear en manos de sus tradicionales enemigos; sin embargo, la dinámica del mundo va cambiando, los focos de conflictos frecuentemente se trasladan, quienes eran antes antagonistas se transforman en aliados.

El paso dado es enorme, el presidente Obama puede anotar en su agenda de realizaciones dos temas de los que sus antecesores no se podían atrever a hablar: la normalización o regularización de las relaciones de Estados Unidos con Cuba y ahora este acuerdo entre quienes integran el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas e Irán.

Las expectativas son enormes, porque abarcan temas que tienen que ver con la geopolítica mundial, pero también con la economía. Uno de los aspectos que más ha preocupado a los países desarrollados en esta última década, ha sido el del precio del petróleo; al ser Irán uno de los grandes productores del mundo, la posibilidad de la paz en la región, la inversión de recursos que reconstruyan la red de carreteras y la infraestructura petrolera de ese país, indudablemente va a repercutir en la baja de los precios del crudo, lo que afectará a los otros productores, entre los que se encuentra el Ecuador, país que no ha tenido una política de ahorro, y cuyo destino aparece atado a los precios internacionales del petróleo.

En fin, la política entre los países, el juego de los intereses, van a experimentar un giro, lo importante es que esto redunde en la consecución de la tan anhelada paz mundial y un mejor entendimiento entre los pueblos y los ciudadanos.

 

 

ROSALÍA ARTEAGA SERRANO.