CUÁNTA PLATA EN LETREROS!

El Tiempo

6 de septiembre de 2011

La semana pasada, tuve la oportunidad de realizar un viaje desde Guayaquil hasta Quevedo, pasando por Jujan, Yaguachi, Milagro, Babahoyo, Ventanas, entre otros progresistas cantones de la costa ecuatoriana.

 

Además de la belleza del paisaje, de la fertilidad de nuestros suelos, del andar cadencioso o acelerado, según el caso, de sus pobladores; pude advertir la presencia de innumerables letreros colocados a la vera de la carretera que comunica a las dos provincias: Guayas y Los Ríos.

 

Dichos letreros no tienen nada que ver con las señalizaciones, que más bien escasean en varios lugares, y que son indispensables para orientar a quienes viajan, sino se constituyen en muy visibles propagandas, a través de las cuales las autoridades locales y nacionales, dan la bienvenida a las poblaciones, aseguran que cumplen lo ofrecido, hacen gala de su amistad con las altas autoridades, en fin, son letreros que saben a propaganda y que cumplen un único objetivo de volver visible la figura del Alcalde, del Asambleísta, como ejecutores de obras.

 

La cantidad de letreros es realmente exagerada, y nos pone a pensar en cuántas cosas podrían hacerse con el dinero utilizado en los mismos.

 

Cuántos niños tendrían una mejor infraestructura educativa, una mas evidente calidad de vida y de educación, si la plata de los letreros se invirtiera de una mejor manera!

 

Una recomendación a final de este comentario: En Quevedo hay una excelente gastronomía, no solo la tradicional comida china de los chifas, que sigue siendo buenísima, sino la comida criolla de calidad. Se lo recomiendo.

 

 

ROSALÍA ARTEAGA SERRANO