En estos últimos tiempos se ha venido hablando insistentemente de la crisis en el sector salud, y fundamentalmente del tema hospitalario, se ha podido ver, a través de los medios de comunicación colectiva, las aglomeraciones en las casas de salud, máxime si, como en los actuales momentos, la epidemia de gripe afecta a buena parte de la población.

 

La crisis hospitalaria ha puesto de relieve que los cálculos no funcionaron, cuando se extendieron los beneficios de la seguridad social a un mayor número de usuarios, y a pesar de que la propaganda oficial presenta a la salud como uno de los grandes logros del gobierno, sin embargo vemos como han colapsado los hospitales, los servicios de llamadas para conseguir turnos, la gente se queja por la mala atención, por la falta de personal médico, de insumos para cirugías, de medicamentos que los usuarios, es decir los pacientes, tienen que comprarlos fuera.

 

Todo ello se ha puesto en evidencia, y frente a ello, la respuesta del régimen es la de que el gobierno va a comprar hospitales privados! Si, parece que no oímos bien, el gobierno está en proceso de adquisición de centros hospitalarios!, para dar abasto a la demanda. Con ello, se evidenciará aún más el afán centralizador, el nulo respaldo al sector privado, y la decisión de continuar con procesos estatisantes que no han dado cierto en ningún lugar del mundo.

 

La propaganda oficial ha hecho ver como que el tema de la salud está ya solucionado, sin darse cuenta del caos que impera en el sector. Por ello, no hacen falta tan solo las declaraciones de estado de emergencia, cuando no hay soluciones a la vista, y lo que cabría más bien hacer que sea más exigente el cumplimiento de metas trazadas, sin causar perjuicio a un sector que ha demostrado ya su capacidad y decisión de trabajo.

 

Hay presupuestos que han sido ya recortados para este año, a pesar de que la bonanza petrolera sigue, y de que los petrodólares son los que en buena parte mantienen con aliento al régimen, pero no puede fiarse de que esta situación durará para siempre y que la mesura es recomendable en todas las edades y en todos los sectores.

 

 

 

ROSALÍA ARTEAGA SERRANO.

LA CRISIS DE LA SALUD

La Hora

2 de febrero de 2011