CRIMEN ATROZ

La Hora

4 de julio de 2013

Bien ha hecho el Senado brasileño en declarar a la corrupción como "Crímenes atroces", dicha aprobación surge después de las protestas de millones de habitantes del Brasil que no solamente reclamaban por el alza en los precios de transporte público, sino sobre todo por el estado de inequidad existente, las asimetrías, el excesivo gasto en la preparación de los escenarios futbolísticos y olímpicos, y sobre todo en rechazo a la corrupción generalizada y rampante. 

 

Durante mis años de permanencia en el Brasil, al comienzo con cierta confusión, preguntaba qué era aquello de crímenes hediondos, y mis colegas supieron explicarme que eran los crímenes que repugnan a la ciudanía, que causan un daño a la fe pública.

 

Por ello me parece sumamente acertada la denominación de crímenes hediondos o atroces a todo lo relacionado con la corrupción.

 

Ello implicará, luego de que sea aprobado también por la Cámara de Diputados y sancionado por la presidenta de la república, el que se apliquen sanciones más severas a quienes sean condenados por casos de corrupción, más años en prisión, prohibición de que se apliquen fianzas, etc.

 

En algún momento hemos apuntado que uno de los cánceres de la Democracia es la corrupción, por ello hay que agotar todos los esfuerzos en contrarrestarla, en acorralarla, en erradicarla de las instancias públicas sobre todo.

 

Los crímenes atroces le hacen daño a los países, a las sociedades, carcomen sus cimientos, por eso será que muchas veces la democracia no progresa, no tiene cabal realización y solo vivimos remedos que defraudan a muchos y desestimulan a la mayoría.

 

 

 

ROSALÍA ARTEAGA SERRANO.