CELULARES EN EL AULA

El Tiempo

13 de mrazo de 2014

 

Una de las últimas disposiciones emanadas de la máxima autoridad educativa tiene que ver con el uso de los celulares en la escuela. La autorización que el ministerio da a los estudiantes para que puedan llevar y utilizar los celulares en las aulas de clase es un tema que merece análisis y que indudablemente generará mucha polémica.

 

Se podría mencionar como positivo el que los padres de familia puedan estar en contacto con sus hijos en cualquier momento y en cómo los celulares pueden ayudar a localizar personas, o el hecho de la cantidad de información a la que pueden acceder instantáneamente los niños y jóvenes a través de los respectivos celulares conectados al internet.

 

Pero por otro lado, yo le veo a esta decisión más problemas que ventajas, uno de estos problemas es la distracción y dispersión que se generará en el aula de clase, cuando 20, 30 o más estudiantes, le presten más atención a lo que ven en el celular que a lo que dice el profesor o sus compañeros de aula.

 

Otra situación desgastante pueden ser los ruidos que se emiten en el aula, con los dispositivos electrónicos, o el envío de sms que seguramente pondrá a los niños y jóvenes en permanente distracción dentro del aula.

 

Se habla de los beneficios de la investigación, de la facilidad de acceder a los datos. Sin embargo saldrá nuevamente maltrecha la autoridad del maestro en clase, sufrirá la disciplina, y el tema de la investigación a través de los dispositivos móviles es bastante dudosa si nos atenemos a lo que ocurre en la actualidad.

 

Me parece que el ministro de educación debe repensar la decisión tomada, si yo fuera la máxima autoridad de educación en este momento, no autorizaría el ingreso de celulares al aula de clase, van a ser motivo de perturbación dentro del proceso educativo, más que de avance o investigación.

 

Me gustaría que cada padre y madre de familia hagan un análisis particular de sus situaciones personales y definan si realmente sus hijos están haciendo investigación "todo" el tiempo a través de sus celulares y si necesitan estar "conectados" todo el tiempo.

 

Es frecuente escuchar a los padres de familia que no pueden encontrar a sus hijos en fiestas y discotecas, porque simplemente desconectaron sus celulares.

 

Creo que es más saludable para la mente y el espíritu, estar desconectados por unas horas al día y prestando más atención a lo que pasa a su alrededor, en el mundo real que tiene a su lado.

 

 

ROSALÍA ARTEAGA SERRANO.