Hay una sumatoria de hechos, que a pesar de las afirmaciones oficiales, salen a relucir cuando se trata del tema de la salud en el Ecuador. Nos referimos a la salud pública, a la mala atención en los hospitales públicos, a aquellos que define el gobierno como los más pobres y por lo tanto más necesitados.

 

Al drama de los neonatos fallecidos en diversos hospitales del Ecuador, sigue ahora el de la escasez de los medicamentos para los enfermos del HIV, que concurren a las casas de salud con la esperanza de encontrar los remedios que mantengan a raya a la terrible enfermedad.

 

La tan pregonada gratuidad de la salud, se está transformando en una trampa, sobre todo si nos atenemos a que en ciertos hospitales y casas de salud carecen de prácticamente todo, y son los propios pacientes o sus familiares, quienes tienen que financiar la compra de medicamentos y de insumos para la práctica de la salud.

 

La emergencia prolongada más bien es vista con suspicacia, y ya se han hecho observaciones respecto del precio pagado por los hospitales de campaña recientemente adquiridos.

 

Cómo analizar este conjunto de situaciones por las que el tan importante sector salud atraviesa? Quienes son los responsables del caos en el que se debate el sector hospitalario en general?.

 

Ya no tendrá el gobierno la siempre manida recurrencia de acusar a regímenes anteriores, luego de estos más de cuatro años de gobierno, porque eso sonaría a simple excusa, sobre todo cuando se ha gozado de rentas cuantiosas, como nunca las ha tenido ningún gobierno en la historia, y cuando aparentemente se le han multiplicado los recursos al sector salud.

 

Es entonces la inoperancia de quienes dirigen la salud en el Ecuador lo que se evidencia? Es la falta de capacidad de ejecución la que se pone de manifiesto? Es el poco claro manejo de los recursos entregados como ya lo vienen denunciando algunos?

 

El panorama es ciertamente desolador, amerita no solo explicaciones y acusaciones mutuas, sino sobre todo el que se actúe en consecuencia, que se corrijan procedimientos, ya que lo que está en juego es la vida y la salud de los ecuatorianos.

 

 

ROSALÍA ARTEAGA SERRANO.

CAOS EN LA SALUD

La Hora

17 de junio de 2011