La permanente y recurrente alusión a temas que tienen que ver con la educación, obedece a nuestro convencimiento de que lo único que puede poner a un país en el real sendero del desarrollo, es precisamente la educación; y no cualquier educación, sino una de calidad, que atienda a las necesidades de insertarnos en un mundo cada vez mas comunicado, preservando las particularidades de cada región, de cada zona, de cada localidad, sin que esto se oponga al manejo de herramientas indispensables en este planeta que efectivamente se presenta mas como aquella "aldea global", de la que hablaba el sociólogo canadiense Mcluhan.

 

Por ello, a la vez que, en ocasiones reclamamos por actitudes y situaciones que no abonan a conseguir los objetivos que como país debemos perseguir, de igual manera, sentimos que debemos relievar y resaltar propuestas y ejecutorias que indiscutiblemente marcan esa diferencia positiva que nos interesa destacar.

 

Y en esta oportunidad, nos enfrentamos a una iniciativa que nos parece muy valiosa, que la pudimos palpar y compartir en los días pasados, en los que asistimos a la etapa final del campeonato de oratoria en inglés, organizado por el Colegio Mejía y del que participaron varios de los más importantes colegios de la capital.

 

Menciono este proyecto en ejecución, porque es absolutamente coherente con la búsqueda de un mejoramiento integral de los jóvenes y la dotación de las herramientas del conocimiento, que les serán indispensables para su desempeño profesional.

 

El inglés, nos guste o no, es el idioma del intercambio comercial, de las relaciones entre los países mas disímiles, el que sirve para la comunicación global, que se transforma en un plus a la hora de conseguir un empleo, pero sobre todo, es el idioma en el que está la mayor parte del conocimiento científico. La mayoría de las publicaciones de la ciencia están en inglés, de tal manera que si no se domina ese idioma, muy difícilmente vamos a enterarnos que ocurre en el ámbito de la ciencia, en el mundo del conocimiento. Por lo que saber un idioma como el inglés, pone a disposición de quienes lo hablan, una serie de fuentes de investigación.

 

Por ello queremos llamar la atención sobre este trabajo que ya desde algunos años atrás, lleva adelante el tradicional colegio capitalino. Fue grata la experiencia de oír las salutaciones en inglés, las bienvenidas y el enunciado de la agenda a cumplir. Así, que viva el Mejía!, que se renueva y que quiere estar a tono con las políticas de desarrollo educativo de los países que lideran el mundo.

 

 

ROSALÍA ARTEAGA SERRANO.

BRAVO POR EL MEJIA!

La Hora

10 de junio de 2011