ALIANZA DEL PACÍFICO

El Tiempo

27 de mayo de 2013

Hace apenas unos pocos días, cuatro países latinoamericanos se dieron cita en Colombia, en la ciudad de Cali, tropical capital de la salsa,  para reafirmar sus deseos de marchar juntos, a través de la Alianza del Pacífico, teniendo como mira el desarrollo comercial y por supuesto el avance de sus pueblos.

 

Juntos, estos cuatro países: Chile, Colombia, México y Perú, constituyen el bloque comercial más poderoso de América Latina, y acumulan más del 50% del intercambio comercial del continente, dejando bastante atrás al Mercosur, a pesar de que esta organización cuenta en su seno a dos gigantes como Argentina y Brasil.

 

Estarían por entrar a este importante bloque: Costa Rica y Panamá, lo que acrecentaría las perspectivas del grupo de países, que cuentan con gobiernos pragmáticos que saben que el mejoramiento de las relaciones comerciales así como de sus indicadores económicos, va a mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos.

 

Se habla de desgravaciones arancelarias hasta porcentajes del 90 o hasta del 100%, se eliminan visas de negocios, se menciona la libre circulación de bienes y personas, y también del fomento del turismo.

 

Nuestra pregunta es porqué el Ecuador no se suma a estos socios naturales? Porqué nos empeñamos en hacer alianzas que en nada mejoran nuestra balanza comercial? Porqué dejamos que el tren de la historia nos pase nuevamente por el costado?

 

La idea de abrir nuevas embajadas, de crear un ministerio de comercio exterior, de firmar convenios con países como Corea del Sur, de estrechar relaciones con potencias como Alemania, me parecen pasos acertados y que podrían mejorar la inversión ecuatoriana, el avance de sus exportaciones no petroleras, pero todos estos esfuerzos se quedan en pálidas intentonas, si no consolidamos iniciativas y también si no abrimos los ojos frente a la realidad que circunda a nuestro lado.

 

La decisión de los presidentes Piñera, Peña Nieto, Humala y Santos, puede colocar a estos países, que ya están bien posicionados, en el verdadero camino hacia un desarrollo mayor, en base al esfuerzo y a las metas conjuntas. Ojalá esos vientos soplen por nuestra geografía, ahora que se ha iniciado un nuevo período presidencial. 

 

 

ROSALÍA ARTEAGA SERRANO.