ROSALÍA ARTEAGA SERRANO

 

En estos tiempos en los cuales se está tratando de reorganizar el estado y de replantear algunas de las malas prácticas que los años del correismo dejaron, bien vale la pena hacerse la pregunta, de ¿dónde está esa plata?, que es muy importante para los miles de trabajadores y empleados que han perdido una fuente importante de financiación para su capacitación.

 

De lo que sabemos la SETEC, que es la Secretaría Técnica del Sistema Nacional de Cualificaciones Profesionales, se financia por una parte del aporte que hacemos los afiliados al Seguro Social y por el que hacen las empresas, de tal manera que tradicionalmente se asignaban a proyectos de capacitación en áreas diversas.

 

Sin embargo, y parece ser que en los últimos años del régimen anterior, esos dineros, que ingresan a la cuenta única del estado ecuatoriano, ya no retornan a la mencionada Secretaría Técnica, por lo que el servicio ha dejado de prestarse.

 

Por lo que podemos observar, son los trabajadores los mayores perdedores con este cercenamiento de sus recursos que sufre la SETEC, por lo que sugerimos una revisión de las prácticas y de la política para con el sector, que redunde en mejores habilidades y competencias para los empleados y trabajadores del país.

 

Si pretendemos tener un mejor Ecuador, es necesario invertir más en educación, si sabemos que es necesaria una permanente actualización, aprender nuevas competencias, indagar en mejores formas de hacer las cosas, lo mejor es siempre invertir en talento humano, para lo que se requieren políticas claras, definidas, continuadas, cuando de estos temas se tratan.

 

Ya que los contribuyentes seguimos aportando, es necesario saber qué pasa con el objeto de la contribución, a dónde se va ese dinero y reclamar porque cumpla el objetivo para el cual fue creado dicho organismo.

¿A DÓNDE VA LA PLATA DE LA SETEC?