Parece que el último trimestre del año está pródigo en medidas que son tomadas por el régimen y que están causando malestar en diferentes sectores ciudadanos. Si bien es verdad que el Ecuador es un país que ha tenido una escasa cultura tributaria, también es cierto que en los últimos años, los impuestos, por diversas causalidades, han ido engordando y creciendo en una forma acelerada.

 

Ahora, parecería que se reactivan los famosos paquetazos que se estilaban en algunas democracias, en las que el prestigio alcanzado por ciertos gobiernos, les llevaba a tomar medidas totalmente impopulares y frecuentemente bajo la oferta de mejoras en los servicios públicos u apoyo a las clases menos favorecidas de la población.

 

El paquetazo actual, contempla el alza hasta el 5% del dinero gastado en el exterior, lo que a simple vista no parece tan malo, pero ya ni los propios ecuatorianos van a querer invertir en el país, y, por supuesto el encarecimiento de los productos importados, será pavoroso y de gran impacto en la ciudadanía.

 

Hay además una serie de medidas y de tributos que se cobrarán a quienes tienen propiedades, agrícolas o no, y que ya aparecen como un anuncio verdadero, lo que significa un castigo a quienes tienen propiedades de alguna extensión territorial.

 

A más de los impuestos, ahora se suman los despidos de funcionarios y empleados públicos, que se anuncian en números crecidos. Miles de trabajadores  y empleados están ya sentenciados a perder sus puestos de trabajo, y no en una forma de retiro voluntario, lo que tiene preocupados a los interesados, a sus familias, y a la sociedad en su conjunto, ya que el tema estaría perjudicando a muchos.

 

Esta obligación de renunciar, se contradice con la creación de un número considerable de ministerios, cuyas nóminas de empleados crecieron de manera sustancial, por ello resulta más sorprendente la decisión del régimen, de cesar en sus funciones a gente que, de una u otra manera ha dedicado su vida al servicio público.

 

Ahora que tenemos un feriado largo, bien vale la pena reflexionar sobre estos hechos que se van dando en la sociedad ecuatoriana, pero en lugar de que nos sirvan para algo, de que no concretamos el proyecto de democracia que como país tenemos, más vale la pena prepararse!.

 

 

ROSALÍA ARTEAGA SERRANO.

IMPUESTOS Y DESPIDOS

La Hora

2 de noviembre de 2011